Necesitamos hablar del Fracking (y de otros negocios sucios).

’Salvador de Garmendia el novelista que reinventó el infierno prefabricado de esta cultura de conquista, la cultura del petróleo, me escribía en una carta a mediados del ’69, “¿Has visto un balancín, el aparato que come petróleo crudo? Tiene la forma de un gran pájaro negro cuya cabeza puntiaguda sube y baja pesadamente, día y noche sin detenerse un segundo, es el único buitre que no come mierda. ¿Qué pasará cuando oigamos el ruido característico del sorbedor cuando se acabe el líquido?“ La obertura grotesca ya empieza a escucharse en el lago de Maracaibo, donde de la noche a la mañana brotaron pueblos fabulosos con cinematógrafos, supermercados, dancing, hervideros de putas y garitos, donde el dinero no tenía valor. Hace poco hice un recorrido por ahí y sentí una garra en el estómago. El olor a muerto y a chatarra es más fuerte que el del aceite. Los pueblos están semi-desiertos carcomidos, todos ulcerados por la ruina, las calles enlodadas, las tiendas en escombros. Un antiguo buzo de las empresas se sumerge a diario, armado de una segueta, para cortar trozos de tuberías y venderlas como hierro viejo. La gente empieza a hablar de las compañías como quien evoca una fabula dorada’.

Eduardo Galeano, Las venas abiertas de América latina 1971.

Lago Maracaibo – 13.200 kilómetros cuadrados de agua en el norte de Venezuela conectados por un canal natural al Mar Caribe – es uno de los lagos más grandes de América del Sur y el lago más antiguo de la Tierra. También es una de las mayores reservas de petróleo del mundo. Durante unos 100 años sus depósitos de petróleo han sido explotados produciendo más de 42 mil millones de barriles con cerca de 20 mil millones de reservas probadas restantes según la compañía estatal Petróleos de Venezuela SA o PDVSA. La historia que Galeano escribió hace 46 años en el polémico y aclamado ‘Las Venas Abiertas de América Latina’ -el libro que el mismo Hugo Chávez le regaló a Obama durante una sesión de la Cumbre de las Américas en 2009- no es tan diferente en la actualidad. Un enorme complejo petroquímico, un puerto petrolero (Puerto Miranda), 6.000 pozos activos bombeando 700.000 barriles de crudo por día, otros 4.000 pozos inactivos, 45.000 km de tuberías, petroleros, barcazas y botes de mantenimiento que cruzan regularmente el lago. Dicen que la degradación ambiental en la zona es crónica; agua cubierta de petróleo, restos oxidados de tuberías y equipos de años pasados, basura pegajosa recubierta de crudo, fauna muerta, contaminación en el aire. Maracaibo ha sufrido décadas de pequeñas fugas de petróleo y gas natural que no solo han contaminado el medio ambiente; esta degradación ha afectado a las industrias locales, a los agricultores y a los medios de subsistencia de los pescadores, ha desplazado a locales e indígenas y ha alejado a los turistas. En Agosto de 2015 Bloomberg publicó un artículo titulado ‘El Lago gigante de petróleo sin fin de Venezuela es un desastre sucio y sin ley’. Como se afirma en este, se estima que el 50% del gas natural transportado en el Lago de Maracaibo se pierde debido a rupturas de tubería o fugas, PDVSA admite 15 pequeñas fugas de crudo al día, alrededor de ocho barriles, y según el Instituto para el Control y la Conservación del Lago de Maracaibo (ICLAM), se han encontrado en el agua grandes cantidades de sustancias peligrosas como azufre, fluoruro y nitrógeno entre otras.

He tenido el placer, y la increíble coincidencia, de conocer a Ester.  Ester es la cocinera del hostal en el que estoy viviendo en este momento, Eco Hostal Yuluka, a las afueras del Parque Tayrona en el norte de Colombia, donde decidí parar durante unas semanas entre otras cosas para escribir este post. Ester es una chica de 32 años que pertenece a una comunidad indígena venezolana llamada Wayú, vive en Colombia desde hace 6 años. Antes de esto ella vivía en su ciudad natal Maracaibo. Ester me describió cómo las compañías de petróleo y gas han contaminado la zona de Maracaibo y de Cañada de Urdaneta; “La contaminación alrededor es terrible, se puede sentir en el aire, si entras en el agua, incluso si no se ve tan sucia, el suelo está completamente cubierto de petróleo y residuos y es pegajoso. Se pueden ver las plataformas en el agua, han destruido la pesca en el lago y un montón de gente local perdió sus puestos de trabajo. Mi padre se trasladó a Río Cachiri un pueblo en la sierra porque estaba demasiado cansado de todo esto”. Ester también me contó como en 2006 los Wayú, Yukpas y otras comunidades indígenas se unieron para luchar contra la apertura de nuevas minas de carbón en el norte del Zulia – alrededor de las cuencas de Socuy y Cachirí, que amenazaban con destruir la zona y contaminar el agua -cómo participó en las protestas en Caracas para defender su tierra, y cómo en ese momento obtuvieron el apoyo de Hugo Chávez que reconoció los derechos de los indígenas sobre la tierra. Desafortunadamente, esta batalla no ha terminado, el área es demasiado rica en recursos, demasiado rentable para la industria extractiva como para rendirse, y todavía están luchando para resistir la expansión de la minería del carbón y los proyectos de infraestructura.

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Ester, Eco Hostal Yuluka, Parque Tayrona, Colombia.

Esta es la secuela en muchos lugares gracias a la industria extractiva. El lago de Maracaibo es sólo un ejemplo de las consecuencias económicas, sociales y ambientales producidas por este tipo de negocio. En busca de petróleo, al precio más bajo, muchos hábitats han sido destruidos alrededor del mundo, la lista es más que de larga. Los desastres producidos por Chevron-Texaco en la región norte del lago Agrio, en la Amazonía ecuatoriana, donde el continuo derrame de petróleo y aguas tóxicas a lo largo de 20 años ha tenido consecuencias terribles no sólo para el medio ambiente sino también para los habitantes del área causando muchos casos de cáncer y leucemia, muerte, y el desplazamientos de las comunidades indígenas. El actual conflicto en el delta de Nigeria, que comenzó en los años 90, donde la batalla por el control del petróleo desde que las grandes compañías petroleras extranjeras como Shell y Exxon aparecieron en la zona ha alimentado la violencia entre los grupos étnicos, causando la militarización de la región, la destrucción del medio ambiente y sufrimiento humano. Los continuos derrames de petróleo rusos denunciados por Greenpeace que han tenido lugar durante décadas en la tierra y en el mar Ártico envenenando el agua y destruyendo el sustento de las comunidades locales y los pueblos indígenas. Los innumerables accidentes en la industria como el desastre petrolero de BP en 2010 en el Golfo de Méjico debido al estallido de una de las plataformas cuando 11 personas desaparecieron y 4,9 millones de barriles fueron derramados, el hundimiento del Prestige frente a la costa de Galicia en España un petrolero de Liberia que en 2002 derramó 50.000 toneladas de petróleo causando uno de los mayores desastres ambientales de la historia de España, o el incendio en una plataforma petrolera en el Mar Caspio en diciembre 2015, donde murieron 10 personas y  desaparecieron 20. Y así sucesivamente y así sucesivamente.

Se estima que aproximadamente 706 galones de petróleo se vierten en los océanos cada año. Un 10% de esto debido a los accidentes de barcos petroleros, el resto proviene del drenaje y la eliminación de desechos, explotaciones en alta mar, carga y descarga de barcos y operaciones de limpieza de tanques. No hay instalaciones seguras en la industria del petróleo y el gas, es cierto que los accidentes no suceden siempre pero suceden muy a menudo y cuando lo hacen, las consecuencias para el medio ambiente y para los seres vivos son dramáticas.

La quema de combustibles fósiles es uno de los principales contribuyentes de emisiones de gases de efecto invernadero a la atmósfera- principalmente de CO2– que están causando el calentamiento global. Como se ha descrito en publicaciones anteriores, desde la revolución industrial las emisiones de CO2 en la atmósfera se han incrementado exponencialmente y la temperatura de la Tierra ha aumentado casi 1° C como consecuencia de ello.

Al impacto medioambiental y humano de la industria del petróleo y el gas hay otra gran preocupación a tener en cuenta, la finitud del recurso más preciado, el oro negro. De acuerdo con la teoría del pico de King Hubbert o cenit del petróleo (1956), habrá un pico de petróleo en la producción de crudo, el punto en el tiempo cuando se alcanza la tasa máxima de extracción de petróleo y después de esto disminuirá al mismo ritmo que creció. Esta teoría es ampliamente aceptada y la discusión no es si este punto va a suceder, sino cuando. Las estimaciones optimistas predicen que este pico de petróleo ocurrirá en 2020, mientras que las predicciones pesimistas señalan que ya se ha alcanzado, o que sucederá muy pronto. La producción mundial de petróleo per cápita comenzó a declinar después de 1979. De los 30 mayores productores de petróleo del mundo, por lo menos 15 ya han superado su pico de petróleo -USA, Irán, Kwait y Líbia en los años 70, otros países como Rusia, Omán, Venezuela y Noruega también han superado sus puntos máximos .

Desde la crisis de petróleo de 1973, la escasez de crudo ha sido la peor pesadilla de nuestras sociedades y los gobiernos occidentales han enfocado sus políticas exteriores en cómo garantizar la provisión lidiando con nuestra creciente adicción al oro negro para asegurar el bienestar de nuestras naciones. En los últimos 150 años hemos utilizado al menos la asombrosa cifra de 135 mil millones de toneladas de petróleo (944 mil millones de barriles) y esta estimación hecha por The Oil Depletion Analysis Centre (ODAC) en Londres fue calculada en 2005 lo que sugiere que en la actualidad probablemente sea mayor. Algunos dicen que esta cifra es más de la mitad de las reservas que quedan en el planeta. En 2014, BP estimó que quedan 1,687.9 millones de barriles basados en reservas probadas, indicando que este petróleo durará aproximadamente 53 años a los niveles actuales de producción.

Más del 80% de este crudo se encuentra en los países miembros de la OPEP. La OPEP, Organización de Países Exportadores de Petróleo, abastece alrededor del 40% del petróleo mundial y juega un papel decisivo en el mercado mundial y en las relaciones internacionales. La gran mayoría de las reservas de la OPEP están ubicadas en Arabia Saudí y Venezuela, la segunda con las mayores reservas de petróleo probadas en el mundo.

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Las reservas de petróleo de la OPEP han sido cuestionadas durante años, se cree que los países miembros a menudo exageren las cifras para aumentar las cuotas de producción que son proporcionales a las reservas reportadas. En 2011 Wikileak afirmó que las reservas de petróleo de Arabia Saudita eran un 40% menos que los números reportados. En 2006, Petroleum Intelligence Week, reveló que las reservas de petróleo de Kuwait eran la mitad de las reportadas por la Kuwait Oil Company (KOC). El mismo año, el Dr. Samsam Bakhtiari, entonces experto de la National Iranian Oil Company (NIOC), declaró que las reservas de petróleo en el Medio Oriente eran aproximadamente la mitad o incluso menos de lo que reclaman los respectivos gobiernos nacionales.

El petróleo es consumido principalmente por los países occidentales, sin embargo, como se muestra en el gráfico anterior, la mayoría de las reservas que quedan en el mundo se encuentran en países en desarrollo, en zonas no industrializadas, donde una abrumadora cantidad de la población vive con menos de uno o dos dólares por día. En términos de alimentar nuestra cruda avaricia, siempre al menor costo, hemos invadido a los más vulnerables con nuestras armas industriales, operando bajo estándares de seguridad, causando daños a propósito para ahorrar dinero y hemos hecho que nuestro mundo dependa de horribles regímenes totalitarios. Más allá, existe una innegable interconexión entre la guerra y la dominación del petróleo y oleoductos; Kuwait, Irak, Líbia, Ucrania, Yemen, Siria, incluso la Primera y la Segunda Guerra Mundial se han relacionado con el suministro y el control del petróleo.

El petróleo no trae riqueza al pueblo, sólo a sus gobiernos corruptos y a las grandes corporaciones. El petróleo ofrece trabajos peligrosos, problemas de salud e incluso muerte, destrucción irreparable de los medios de subsistencia y el medio ambiente, cambios forzados en los estilos de vida locales que no han elegido, amenaza tradiciones y culturas ancestrales, aumenta los abusos en los derechos humanos y causa guerras, conflictos y terrorismo.

En busca de soluciones y alternativas al petróleo y gas convencionales, la industria extractiva lo ha hecho aún peor.

Las arenas bituminosas de Alberta en Canadá son la tercera mayor reserva de petróleo, después de Arabia Saudi y Venezuela, y el mayor proyecto de energía industrial del mundo. Los depósitos de arena se distribuyen en un área de 140.000 kilómetros cuadrados – más grande que el tamaño de Inglaterra. Actualmente produce 1,9 millones de barriles diarios de petróleo y ha permitido que Canadá se convierta en el mayor proveedor de petróleo de Estados Unidos, el mayor consumidor mundial. Canadá es el único país que tiene una industria comercial de arenas bituminosas a gran escala, aunque hay depósitos de arena de alquitrán en otros lugares como Venezuela, Estados Unidos y Oriente Medio.

Pero, ¿qué son estas arenas bituminosas? Las arenas de alquitrán o bituminosas son un depósito no convencional de petróleo, una mezcla de arena, agua, arcilla y betún. Este betún es petróleo extremadamente denso, tan grueso y pesado que requiere mejoras adicionales antes de que pueda ser refinado. Debido a sus propiedades el proceso para extraer petróleo de las arenas de alquitrán se vuelve considerablemente más complejo que la extracción convencional de crudo. Solo para producir un barril de petróleo se requieren aproximadamente dos toneladas de arenas de alquitrán. El proceso de extracción implica la recuperación mediante técnicas de explotación a cielo abierto, el transporte a la planta de extracción y las operaciones de separación. Las operaciones de separación conllevan diferentes fases que incluyen el uso de agua caliente, tratamiento con espumas y otros productos químicos; diluyentes y solventes tales como nafta.

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Esquema de la extracción de arenas bituminosas (fuente 2b1stconsulting.com)

Tanto la extracción como el procesamiento de arenas bituminosas son actividades altamente contaminantes. Las arenas bituminosas de Alberta han sido llamadas por el Grupo de Defensa Ambiental como el proyecto más destructivo del medio ambiente en la Tierra, y publicaron un informe en 2008 analizando todos sus efectos. Algunos de los hechos denunciados han sido resumidos por DESMOG de la siguiente manera:

  • La minería de arenas bituminosas tiene licencia para usar el doble de agua dulce que toda la ciudad de Calgary utiliza en un año.
  • Al menos el 90% del agua dulce utilizada en las arenas de petróleo termina en los estanques de lodos tan tóxicos que se utilizan cañones de propano para evitar que los patos aterricen.
  • El procesamiento de las arenas bituminosas utiliza suficiente gas natural en un día para calentar 3 millones de hogares.
  • Los estanques de lodos tóxicos se consideran una de las estructuras humanas más grandes del mundo. Los estanques cubren 50 kilómetros cuadrados y se pueden ver desde el espacio.
  • La producción de un barril de petróleo de las arenas petrolíferas produce tres veces más emisiones de gases de efecto invernadero que un barril de petróleo convencional.

A los impactos ambientales hay que añadir los impactos devastadores sobre las comunidades indígenas, la violación de sus derechos garantizados en el tratado, las consecuencias negativas en sus tierras sagradas, sus costumbres tradicionales y su salud; los cánceres raros y las enfermedades se han multiplicado en la zona.

Y aquí viene el fracking, también conocido como fractura hidráulica. Fracking es una técnica de estimulación de pozos para extraer petróleo y gas que a lo largo de los milenios han migrado a articulaciones naturales y fracturas en formaciones geológicas subterráneas tales como pizarra, arenisca y piedra caliza. Esta extracción se realiza inyectando mezclas líquidas de agua y productos químicos a una presión extremadamente alta. Sin embargo, contrariamente a lo que piensa, el fracking no es una nueva técnica, se ha utilizado en todo el mundo desde los años 60 -70, aunque el auge de fracking se produjo en los últimos 7 años, principalmente en los EE.UU. debido a las técnicas rentables de extracción desarrolladas y a los precios más altos en las importaciones de petróleo.

El fracking moderno comenzó en los años 90 y consiste en la combinación de dos técnicas, fractura hidráulica y perforación horizontal. Un pozo se perfora entre 2 o 3 kilómetros de profundidad de la superficie, o incluso más, y luego se gira horizontalmente por otros 2 o 3 kilómetros. Entonces se inserta un tubo de acero, este tubo o carcasa está perforado dentro de las ‘zonas objetivo’ a través de las cuales el fluido de fracking será inyectado a una presión que exceda las tensiones naturales de la roca y causará que se agriete o se fracture. Estas fracturas permanecen abiertas por la introducción de un agente, generalmente arena, partículas de cerámica u óxido de aluminio, con permeabilidad suficiente para permitir el flujo del petróleo o del gas y del fluido al pozo. Durante 3 días el pozo rompe la roca una cierta cantidad de veces. Una vez que el fracking ha terminado, el petróleo o el gas se libera y fluye hacia arriba junto al fluido de fracking usado. Parte de este fluido se recicla, el resto es bombeado a pozos de alcantarillado profundos por debajo del agua subterránea.

El fluido de fracking es una mezcla química compleja y peligrosa -utilizada principalmente para aumentar los hidrocarburos extraídos- que incluye el agente, biocidas, disolventes, reductores de fricción, aditivos, inhibidores de corrosión y tensioactivos no iónicos. Los productos químicos utilizados pueden variar de un pozo a otro y utilizar hasta 600 sustancias diferentes.

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Esquema del proceso de fracking (fuente: propublica.org).

El fracking ha sido presentado durante la última década por algunos gobiernos del mundo como la solución a la crisis energética, la gran e innovadora técnica de extracción de combustibles fósiles que brinda soberanía energética, crea empleos y reduce facturas. ¿Pero es verdad? ¿Es realmente el fracking la solución que necesitamos?

Actualmente la gran mayoría de las explotaciones de fracking en el mundo se encuentran en los Estados Unidos, donde se desarrolló la técnica de perforación, con aproximadamente 2 millones de pozos de fracking perforados. Según los datos publicados por la Administración de Información de Energía (EIA), la importación neta de crudo y productos petrolíferos en los Estados Unidos ha sido reducida en más del 60%, de 12.937 barriles por día en septiembre de 2006 a 4.921 en noviembre de 2016. Sin embargo, no todo el mundo en la tierra de la ‘libertad’ esta tan contento. El estado de Nueva York prohibió oficialmente el fracking en 2015. Los condados californianos están presionando duro para hacer lo mismo en su estado y otros están actualmente en moratoria. La Ciudad de Dallas requiere que cualquier pozo de gas esté ubicado a no más de 1500 pies de una vivienda.

Canadá es el segundo en la lista de explotaciones de fracking, lejos de EE.UU., más de 500.000 pozos de petróleo y gas natural han sido perforados en todo el país desde 1958, según el Ministerio de Recursos Naturales de Canadá. Sin embargo, el fracking ha sido prohibido en Quebec y otros lugares como Nova Scotia y New Founland están en moratoria.

En cuanto al resto del mundo, China, que se dice tiene las mayores reservas de pizarra en la Tierra, ha perforado sólo unos 400 pozos y oficiales declaran que no están seguros del costo, la disponibilidad de agua y las consecuencias ambientales que este puede causar. En el Reino Unido hay una gran controversia sobre ello debido a problemas técnicos que han tenido lugar durante la fase de exploración. En el resto de Europa, las preocupaciones medioambientales han llevado a una prohibición generalizada en el continente; Escocia, Irlanda del Norte, Francia, Alemania, Rumania y Bulgaria han prohibido el fracking, Holanda, Luxemburgo y la Republica Checa han levantado prohibiciones temporales. En España hay una prohibición en la Comunidad de Cantabria y después del fracaso en las Islas Canarias el año pasado el Congreso de los Diputados exigió al gobierno cerrar la puerta al fracking en todo el país. En otras partes del mundo como Sudáfrica se ha prohibido también. En Australia se ha concedido una prohibición en el estado de Victoria, el primero en prohibirlo y se espera que lleguen más.

Toda esta controversia se debe a la creciente preocupación con respecto a las consecuencias de este método extractivo añadido a la costosa tecnología que se necesita. Los impactos del fracking son todavía difíciles de entender, aún hay una comprensión limitada de la geología y sus implicaciones para la extracción no convencional de petróleo y gas, pero muchos estudios se han llevado a cabo durante la última década para concluir con lo siguiente.

  • El fracking utiliza enormes cantidades de agua y la hace inadecuada para cualquier otro propósito. La escasez de agua es acusada en muchas partes del mundo y este agua es necesaria para los agricultores, las comunidades locales y los ecosistemas. Según un informe del Environmental America Research & Policy Center fechado en abril de 2016, ‘Fracking by the Numbers’ en EEUU se han utilizado por lo menos 239 mil millones de galones de agua (más de 900 mil millones de litros de agua) en fracking desde el año 2005 – un promedio de 3 millones de galones por pozo – y alrededor de 200 mil millones de galones de aguas residuales tóxicas han sido generadas, aproximadamente 760 mil millones de litros de aguas tòxicas.
  • El fracking contamina el agua y amenaza el suministro de agua potable. Como se ha indicado anteriormente, los fluidos de fracking contienen muchos tipos diferentes de substancias químicas que pueden diferir de un pozo a otro y pueden contener hasta 600 tipos diferentes -incluidos carcinógenos y toxinas conocidos como el plomo, el benceno, el uranio, el radio, el metanol, el mercurio, el clorhidrato àcido, etilenglicol y formaldehido. Usualmente, es defendido por las empresas que la mayoría de estos químicos y aditivos suman sólo alrededor del 1% y que el resto es agua, aunque esto se convierte en una cantidad muy seria si tenemos en cuenta las altas cantidades de fluido utilizadas por un solo pozo. Por otra parte, en los Estados Unidos hay una exención en la Ley de Agua, Safe Drinking Water Act, de 1974 que dice que las empresas no están obligadas por el gobierno federal a revelar los productos químicos que se utilizan en su líquido de fracking. Se han encontrado grandes cantidades de metano en el agua del grifo y los ríos, ciudadanos que viven cerca de áreas de fracking afirman que el agua del grifo puede ser incediada y el año pasado Jeremy Buckingham, miembro de la Cámara Alta del parlamento de New South Wales en Australia, prendió fuego al rio Condamine en Queensland y lo publicò en su página de Facebook para denunciar la alta contaminación en la zona debido al fracking en la región. En un informe reciente de la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA), ‘Hydraulic Fracturing for Oil and Gas: Impacts from the Hydraulic Fracturing Water Cycle on Drinking Water Resources in the United States’ de Diciembre de 2016, se admite que la contaminación puede ocurrir durante la retirada de agua, derrames de fluido de fracking, durante la inyección de fluido fracking, durante la descarga de aguas residuales tratadas, o durante la eliminación o almacenamiento de aguas residuales. Hay más de 1000 casos documentados de contaminación cerca de áreas de fracking en los EE.UU. Sólo en Pennsylvania los reguladores han confirmado por lo menos 260 casos de contaminación de pozos privados debido a las operaciones de fracking.
  • Fracking también contamina el aire con sustancias tóxicas como el benceno y el formaldehído. La liberación de compuestos orgánicos volátiles (COV) es una gran preocupación. Estos productos químicos pueden causar una amplia gama de problemas de salud, desde la irritación de los ojos y los dolores de cabeza al asma y al cáncer. En enero de 2016 estado de emergencia fue declarado en California en un suburbio de Los Ángeles por el escape de gas metano de un campo de almacenamiento subterráneo. Más de 2.000 familias fueron evacuadas y muchos casos de salud reportados debido a la fuga, que comenzó en octubre.
  • La contaminación del agua y el aire causan problemas de salud a las personas que viven cerca de los pozos y a los trabajadores de la industria. El US Natural Resources Defence Council escribió un informe en el que afirma que la contaminación por fracking causa al menos cinco tipos graves de problemas de salud, incluyendo problemas respiratorios, defectos congénitos, trastornos sanguíneos, cáncer y efectos en el sistema nervioso e indica que aproximadamente uno de cada cuatro estadounidenses viven dentro de una milla de distancia de un pozo de petróleo o gas. Entre 2010 y 2014, el National Institute for Occupational Safety and Health NIOSH atribuyó nueve muertes de trabajadores a la exposición aguda a los vapores de hidrocarburos según datos publicados en el informe ‘Fracking by the Numbers’.
  • El fracking produce toneladas de residuos radiactivos que no están regulados. Las formaciones rocosas contienen naturalmente materiales radiactivos que pueden ser concentrados y arrastrados por actividades como el fracking. En 2016 Nadia Steinzor del grupo medioambiental Earthworks, quien escribió un reporte sobre los residuos del fracking declaro en un articulo en grits.org “Nadie sabe cuanto de cada tipo de residuo se esta produciendo, que es, y donde va a terminar“.
  • El fracking incrementa las emisiones de gases de efecto invernadero exacerbando el Cambio Climático. Uno de los principales componentes del gas natural es el metano, un gas de efecto invernadero que atrapa 86 veces más calor que el CO2 durante un período de 20 años. Las fugas de metano pueden tener lugar durante las operaciones de perforación y transporte. En agosto de 2016, la NASA informó que el fracking es la fuente de un ‘hot spot’ de metano masivo, una nube de 2.500 millas cuadradas ubicada donde se juntan los estados de Arizona, Colorado, Nuevo México y Utah, lo cual se debe al alto nivel de fracking en la región.
  • Las operaciones de fracking inducen terremotos. Durante los últimos años la actividad sísmica en los EE.UU. ha aumentado considerablemente y se ha debatido si el fracking era la causa de este aumento, aunque este debate parece haber terminado. En el sitio web del US Geological Service (USGS) se afirma que ‘La disposición de las aguas residuales del fracking es la causa principal del reciente aumento de terremotos en el centro de los Estados Unidos‘. En una entrevista a la CBC, el regulador estatal de petróleo y gas de Oklahoma, Tim Baker, declaró: “Definitivamente hay una relación entre la disposición profunda en los pozos y los terremotos“, refiriéndose a la práctica de inyectar las aguas residuales de fracking a una cierta profundidad en el suelo. En Canadá el aumento de los terremotos en Alberta en los últimos cinco años también se ha atribuido a las prácticas de fracking. En el Reino Unido, la primera exploración para el gas de esquisto fue suspendida en Lancashire después de que el proceso desencadenó dos terremotos menores en 2011.
  • Las instalaciones de fracking, los pozos, las nuevas vías de acceso, tuberías, y otras infraestructuras dañan la tierra y destruyen los paisajes naturales y el patrimonio.
  • El fracking tiene impactos negativos en la calidad de vida de la población local debido al ruido causado por las diferentes actividades, las vibraciones, los humos de diésel emitidos por las operaciones de perforación y por el tránsito continuo de camiones.
  • El fracking también afecta a animales y ecosistemas. Los sitios de fracking suelen estar en tierras de ganadería o cerca de granjas o ríos, lo que significa que los animales están expuestos a la misma contaminación indicada y existen algunos estudios que se están desarrollando para evaluar los impactos reales que el fracking está teniendo en la vida silvestre.

En la parte inferior de este post puedes encontrar el enlace de GASLAND, un documental de Josh Fox que expone las consecuencias del fracking en diferentes comunidades en los EE.UU. y que en 2011 fue nominado a un Oscar de la Academia.

A pesar de todas estas evidencias el fracking todavía se está ampliando en algunos lugares alrededor del mundo. Durante los últimos diez años grupos ecologistas, movimientos de derechos civiles, comunidades, pueblos indígenas y algunos partidos políticos se han unido para alzar su voz en contra del fracking y otros negocios de combustibles fósiles. Hay muchos movimientos anti-fracking en todo el mundo como talkfracking.org, frackoff.org, globalfrackdown.org, donde puedes encontrar información y buscar tu área local. Gracias a estos movimientos muchas batallas se han ganado y el fracking ha sido prohibido en muchos lugares como se indicó anteriormente en este post. Sin embargo, esta lucha no ha terminado.

Ejemplos como Lancashire, Keystone XXL y Standing Rock nos demuestran, que cuando las personas unen sus fuerzas y elevan sus voces incluso lo impensable puede lograrse. Desafortunadamente, algunos gobiernos utilizan su poder para revertir estos logros de forma no democrática. En junio de 2015, el consejo del condado de Lancashire en el norte de Inglaterra rechazó dos solicitudes de la empresa Cuadrilla para perforar pozos y explorar fracking en la zona, pocos meses después el primer ministro en ese momento, David Cameron, aprobó una nueva ley que permitía fracking bajo parques nacionales sin la discusión del parlamento y sobre la decisión del consejo de Lancashire, por la cual fue acusado por el resto de los partidos de ‘vandalismo indignante’. El mismo año en noviembre de 2015, Obama anunció el rechazo de la construcción del mega oleoducto Keystone XXL desde las arenas de alquitrán en Alberta a diferentes estados en los EE.UU.- justificando que la decisión reflejaba la determinación de América por ser el líder mundial en la lucha contra el cambio climático- y más tarde el año pasado en la misma línea bloqueó la construcción del tramo del oleoducto  en el norte de Dakota, la sección cercana a la reserva indígena Standing Rock Sioux debido a la probabilidad de que el proyecto contamine el agua y dañe las tierras y cementerios sagrados. Hace un par de semanas, el nuevo presidente Donald Trump, que ha mostrado ampliamente su apoyo a la industria extractiva, firmó órdenes ejecutivas para permitir que las compañías de petróleo y gas sigan adelante con ambos proyectos.

Tiempos difíciles esperan. Necesitamos movimientos civiles fuertes y ciudadanos activos para exigir la desinversión en los combustibles fósiles, la inversión en energías renovables y la prohibición de prácticas no convencionales peligrosas como el fracking y las arenas bituminosas. Es nuestra responsabilidad como ciudadanos globales, tú y yo, asumir nuestro papel en esta batalla, no hay manera de que se pueda lograr sin nuestra participación. Necesitamos reducir sustancialmente nuestro consumo de combustibles fósiles y productos petrolíferos como el plástico, presionar a nuestras administraciones para asegurar que la transición verde ocurra lo más rápido posible y apoyar a estos movimientos. Únete a la próxima marcha mundial del clima el 29 de Abril, (peoplesclimate.org) y la marcha científica para protestar contra la negación del cambio climático de Trump el próximo Día de la Tierra el 22 de Abril. Como expresó Ban Ki Moon, ex Secretario General de las Naciones Unidas, pidiendo a los gobiernos que reduzcan el uso de combustibles fósiles”Lo que más se requiere es la voluntad política de los líderes mundiales, la sabia inversión de las comunidades empresariales y un fuerte apoyo y compromiso de la sociedad civil. Animo a los ciudadanos a que presionen por la acción climática utilizando medios pacíficos y democráticos “.

No hay ninguna duda o discusión científica, un abrumador 97% de los científicos del mundo están de acuerdo en que el cambio climático está ocurriendo y los principales científicos y economistas, The Earth League, aconsejan que el 75% de los combustible fósil restantes deben mantenerse bajo tierra para evitar más daños al planeta y detener los peores efectos del cambio climático. Es cierto que los combustibles fósiles permitieron a los seres humanos desarrollar nuestras sociedades hasta el punto que podemos disfrutar en algunas partes del mundo hoy en día. Sin embargo, este desarrollo se ha alcanzado a un precio muy alto que puede resumirse en un solo término, el cambio climático. Ahora, es tiempo de pagar nuestra enorme deuda a la naturaleza y a los pueblos nativos de este planeta. Los gobiernos, los inversores y las empresas de combustibles fósiles tienen que entender que el juego debe terminar, no podemos seguir jugando a ser Dios, agotando los recursos naturales, alterando el equilibrio de la Tierra y causando tanta destrucción ambiental y sufrimiento humano. Los esfuerzos mundiales deben trabajar en consonancia con el Acuerdo de París y con los Objetivos Mundiales de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible centrados en reducir drásticamente el uso de combustibles fósiles y emisiones de gases de efecto invernadero, encontrar nuevas formas limpias y alternativas y hacer la transición a economías más verdes, donde las energías renovables sean el único combustible que debemos utilizar para conducir nuestras sociedades a un futuro sostenible.

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